Después de 12 años, Sarah Jessica Parker vuelve a HBO y se estrena con Divorce, una nueva serie que protagoniza y produce. Pero, aunque parece ser la secuela espiritual de Sex and the City, Parker ha dejado claro a los fans de Carrie Bradshaw que poco tendrá que ver la una con la otra.

Divorce es la mejor candidata a ser el nuevo éxito de HBO; Parker siempre ha sido un valor seguro a nivel de audiencia televisiva. Cuando, en junio del 1998, el mundo descubrió a Carrie Bradshaw, Parker se convirtió en el símbolo indiscutible de toda una generación. Inspirada en el libro Sex and the City escrito por Candace Bushnell, la serie icónica de Parker creó una verdadera revolución. El universo de 4 amigas jóvenes, libres y hablando de sexo sin complejos, ‘como los hombres’ decían ellas, fascinó tanto a la crítica como al público. De hecho, Carrie Bradshaw era la representación perfecta de la mujer de su época, siempre a la búsqueda del amor, con sus momentos de exaltación y de dudas, y en relaciones siempre complicadas. Sex and the City era el Girls de hace ya casi 20 años.

Sarah Jessica Parker es Carrie Bradshaw en la mente de todos, pero ella siempre dejó claro que su vida no tenía nada que ver con la de su personaje fetiche, un papel que le ha perseguido hasta hoy y del que no logra deshacerse. Quizá por esta razón y, a punto de estrenarse como Frances en Divorce, Parker quiere abrir una nueva etapa. Divorce es el retrato de una pareja al borde del precipicio, incapaz de escapar a su separación ni al infierno que esta creó. Algunos verán en los personajes lo que podrían haber sido, 12 años después, Carrie y Big o, más adecuadamente, Carrie y Aidan si hubieran decidido dar el paso y casarse.

Fuente: HBO

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Después de un éxito tan increíble como el de Sex and the City, el camino profesional de Sarah Jessica Parker ha sido complejo, especialmente para encontrar papeles de los que consiguiera enamorarse de nuevo. Parker explicó que aceptó volver a la pequeña pantalla con Divorce porque, para empezar, sentía que tenía al fin la oportunidad de interpretar un rol potente. Pero, además, siempre ha querido retratar la separación de una relación de larga duración; el retrato una mujer de hoy reflexionando sobre su presente y su futuro, deseando empezar de cero. Parker ya lleva la bandera de toda una generación y sabe que muchos se sentirán identificados en Frances, su personaje.

Divorce representa una nueva etapa en todos los sentidos de la palabra. Intentando romper con su pasado televisivo, Parker intentó reconvertirse y, como siempre, lo logró con éxito. Además de una presencia imprescindible en la anual MET Gala, el lanzamiento su perfume Lovely, su línea de zapatos SJP Collection y, ahora, su línea de little black dress SJP LBD, Parker ha sabido mantener una relación fuerte e íntima con la moda, al igual que Carrie, y seguir siendo hoy en día un icono absoluto. Pero, para marcar aún más el cambio que introduce Divorce, el diseñador de vestuario, Arjun Bhasin, se encargó de imaginar el estilo de Frances.

Arjun Bhasin, ya trabajó con proyectos importantes, como por ejemplo Life of Pi, pero crear una nueva personalidad para Parker ha sido todo un reto. Lo que ha sido desde el principio evidente es que no íbamos a poder ver a Parker lucir los últimos modelos de pasarela, ni tampoco los últimos Manolo Blahnik. Bhasin, como pasaba en la serie, ha querido dar a Frances un estilo mucho más real y palpable. Para prepararse para Divorce, Sarah Jessica Parker se inspiró mucho en películas de los 70, como An Unmarried Woman (una película que Parker ama), Kramer vs. Kramer, las películas de Woody Allen y, en particular, en la maravillosa Annie Hall o en Interiors. Tanto la estética como el ambiente muy Nueva York de estas películas fueron las fuentes de inspiración principales para conseguir la elaboración del personaje de Frances.

Fuente: Craig Blankenhorn/HBO

Fuente: Craig Blankenhorn/HBO

La nostalgia es un elemento central en Divorce y es este aire del pasado lo que justificó las decisiones estilísticas de Arjun Bhasin: colores pasteles, los tonos apagados y suaves, el invierno, la elegancia de Nueva York, tantas instantáneas de la juventud de Frances y Robert (interpretado por Thomas Haden Church), etc. La feminidad y la sofisticación son elementos que definen a Parker en la serie y, para darles vida, Bhasin uso muchos vestidos, seda y estampados finos y sutiles, dando así a Frances un aire a Grace Kelly. Pero la pieza clave es, sin lugar a dudas, el abrigo. Aparte de estar ambientado en la temporada de invierno en Nueva York, el abrigo se convierte en un elemento metafórico y simbólico para Frances, imagen de la monotonía y la realidad de su vida. Aunque Divorce no tiene el pedigrí de Sex and the City, es tan o más fashionable. Con la incorporación de muchas piezas vintage, encontradas en rastros, eBay o Esty, que nada tienen que ver con las  que nos impone el sistema de fast fashion actual, Bhasin dio a Frances la imagen de una mujer que tiene un estilo atemporal y con personalidad, sin necesidad de reinventarse continuamente.

Sarah Jessica Parker, para lo bueno y para lo malo, dedicó una gran parte de su carrera a Carrie, pero sintió que era el momento de pasar página, lejos de su zona de confort. Interpretar a Frances es todo un reto, especialmente cuando esto supone dar vida a un personaje narcisista, manipulador, de alguna manera egoísta, pero siempre profundamente real. Es esta autenticidad lo que define a la perfección a Parker y por lo que esta nos sigue seduciendo. El imperio de la actriz nunca para de crecer y ella sigue decidida en pensar siempre en el después. Lo próximo para Parker es la creación de su propio sello editorial: SJP for Hogarth (la editorial fundada por Virginia y Leonard Woolf en 1917). ‘It Ended Because It Needed To End.’ afirma HBO sobre Divorce, pero nosotros esperemos que no se acabe nunca.

Divorce se estrena el 9 de Octubre del 2016 en HBO.