Moonlight

Fuente: TMDB

La gala de los Premios Óscar™ de este año se podría haber recordado como aquella en la que se aplaudía la diferencia en Hollywood. Por fin películas que trataban temas considerados tabú, como la homosexualidad o la cuestión racial, iban a tener su momento de gloria en una noche que siempre habían eclipsado los más privilegiados de la industria del cine. Año tras años, veíamos como una misma película, que respondía a los cánones de la élite de Hollywood, acaparaba todos los premios, lo que daba menos eco a otras producciones que intentaban salirse de lo corriente y, además, tenía como resultado una gala aburrida que solo se sostenía por el talento de sus presentadores.

2017 iba a ser el año del cambio: esta gala iba a sorprender dando reconocimiento a una película como Moonlight, que narra la historia de un chico negro y su lucha por aceptar su condición sexual. Se hubiese hecho justicia, tras la polémica elección en 2006 de Crash en la categoría a mejor película en vez de Brokeback Mountain, la gran favorita de ese año. Una elección que sorprendió incluso al propio actor que entregaba la famosa estatuilla, Jack Nicholson.

Quizá se sorprendió porque Brokeback Mountain ya había conseguido los premios a mejor guión adaptado, mejor banda sonora y mejor dirección, por lo que era lógico que la gala acabase otorgándole a la obra de Ang Lee el galardón a mejor película. Se habló mucho del tema ese año y se criticó, que esa decisión se hubiese tomado por el hecho de que los medios de la Academia no desearan reconocer como mejor película una historia sobre una relación homosexual.

Moonlight se merece los elogios de la Academia por sus logros cinematográficos pero, sobre todo, por arriesgar con una historia que hace unos años no se podría haber contado. Hubiese sido una noche emocionante con la que olvidar el fiasco del año pasado con los #OscarSoWhite, pero no ha sido así.

Esta gala, que desde un primer momento fue bastante aburrida, se va a recordar por su desastroso final. Warren Beatty y Faye Dunaway han sido, sin quererlo, los protagonistas del momento más bochornoso de la historia de los Premios Óscar™. Los actores, a los que se recordaba por haber interpretado a la mítica pareja de criminales Bonnie y Clyde, entregaban el premio a mejor película.

Lo que parecía un chiste de Beatty, que tardó en leer el nombre del ganador, fue en realidad un momento de confusión porque no tenía el sobre correcto. Sin saber muy bien qué hacer, fue su compañera la que leyó el nombre de la película que aparecía: La la land. Pero la estatuilla no era para el conocido musical, pues estaban leyendo el sobre del premio a mejor actriz que se había entregado a Emma Stone unos segundos antes.

Mientras el equipo de la película que se creía vencedora daba los discursos, se anunció que todo había sido una confusión. Un miembro del equipo de realización de la ceremonia subió al escenario y comunicó la triste noticia al equipo de La La Land, cuyos rostros pasaron de la alegría al asombro y la pena en segundos. Fue el productor de la película, Jordan Horowitz, quien informó a los presentes acerca del error que se había cometido y entregó, con elegancia, las estatuillas a sus correspondientes dueños, el equipo de Moonlight.

Este desastre, del que no se sabe muy bien quién es responsable, va a ser lo que más se va a recordar de esta gala, y es una pena. Al menos ya no podremos criticar la ceremonia de los Premios Goya con la típica frase de “esto en los Óscar no pasa”.

Lista completa de ganadores

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