El viernes 30 de septiembre, Netflix estrenaba la primera temporada de Luke Cage y, al día siguiente, la plataforma sufría una caída masiva. A pesar de que la empresa no ha hecho ninguna declaración sobre los motivos de este incidente, los medios piensan que el culpable fue Luke Cage.

El superhéroe de Marvel golpea fuerte a villanos y mafiosos, pero parece exagerado pensar que él solito ha tumbado una plataforma que lleva casi un año en funcionamiento. A Luke, sin embargo, se le puede culpar de haber creado una expectación que, según descubrimos este sábado, era justificada.

Puede que la temática de historias de superhéroes que no parecen superhéroes comenzase con Batman Begins y la reinterpretación que hizo Christopher Nolan de este personaje. Las dos series anteriores de Netflix y Marvel, Daredevil (que tenía que hacer olvidar el fiasco de la película de Ben Affleck) y Jessica Jones, se inspiraron en este estilo, pero es Luke Cage la serie que se lleva el premio. Si no fuese porque Luke (Mike Colter) puede romper una mano sin moverse (esto pasa en la serie), su historia podría pasar por un drama sobre la violencia en las calles y la corrupción política.

Aunque esto no es algo que tenga por qué perjudicar a la serie, personalmente, entre las tres producciones de Marvel, Luke Cage es la que menos me ha enganchado a pesar de que la historia tiene unos puntos claves muy interesantes que van desde la construcción de los personajes hasta la visibilización de la problemática racial.

A Luke, como a Jessica, le cuesta aceptar su condición de superhéroe, pero la tragedia de Harlem hará que tenga que aceptar su destino y enfrentarse a los villanos, que esta vez no son tan obvios como Kilgrave. Aunque, en un primer momento, parece que Cottonmouth (Mahershala Ali) será el líder criminal, pronto vemos que el mal tiene muchos rostros y que algunos se esconden delante de todo el mundo.

Luke Cage, en este caso, no tendrá la ayuda de Jessica Jones, pero sí la de la detective Misty Knight (Simone Missick) y la de Claire Temple, que vuelve a servir como nexo entre las tres series de Marvel. El personaje de Claire, interpretado por Rosario Dawson, ha aparecido ya en Daredevil y Jessica Jones a modo de crossover. Es ella la que hace guiños a los otros personajes con frases como “conozco a un abogado de Hell’s kitchen” o refiriéndose a Jones como la “novia” de Luke. Incluir a este personaje en las tres series podría haber sido desastroso, una excusa barata para que el espectador se acordase de dónde viene la serie, pero Claire siempre consigue ser uno de los aspectos más importantes e interesantes de la serie. Aunque es el punto en común de las tres producciones, su rol va más allá de eso. Tampoco hace mucha falta recordar los orígenes televisivos de Luke porque, a pesar de las diferencias entre las series, éstas comparten un ambiente y estilo que encajan perfectamente.